Consejos para mantener tu vehículo seguro en carreteras congeladas
- oblisautorepair
- hace 3 días
- 3 Min. de lectura
Conducir en carreteras congeladas presenta serios desafíos que pueden poner en riesgo tu seguridad y la de tu vehículo. Las superficies resbaladizas reducen la tracción, aumentan la distancia de frenado y hacen que la dirección sea impredecible. Tomar las precauciones adecuadas puede ayudarte a mantener el control y evitar accidentes durante el invierno.

Prepara tu vehículo para las condiciones invernales
Antes de salir a la carretera, asegúrate de que tu vehículo esté preparado para condiciones de hielo. Una preparación adecuada reduce las probabilidades de fallas mecánicas y mejora la seguridad.
Instala neumáticos de invierno: Estos neumáticos tienen huellas especiales de banda de rodadura y compuestos de caucho que se mantienen flexibles en temperaturas frías, lo que proporciona un mejor agarre en hielo y nieve.
Revisa la presión de los neumáticos regularmente: El frío provoca una bajada de la presión de los neumáticos, lo que puede reducir la tracción y aumentar el desgaste.
Manten el parabrisas limpio: Reemplaza las escobillas desgastadas y use líquido lavaparabrisas de invierno para evitar la congelación.
Inspeccione los frenos y las luces: Asegúrate de que los frenos respondan bien y que todas las luces funcionen correctamente para una mejor visibilidad.
Mantene la batería en buen estado: El frío sobrecarga las baterías, así que revisa la tuya y reemplaza si es necesario.
Ajusta tus hábitos de conducción en carreteras heladas
Incluso con un vehículo bien preparado, tu estilo de conducción debe adaptarse a las condiciones de hielo. Pequeños ajustes pueden marcar una gran diferencia en la seguridad.
Reducí la velocidad significativamente: Las carreteras heladas pueden duplicar o triplicar su distancia de frenado. Conducir más despacio le da más tiempo para reaccionar.
Aumentá la distancia de seguimiento: Dejá al menos seis segundos entre vos y el vehículo de adelante para permitir un frenado más prolongado.
Evitá movimientos bruscos: Acelerá, frená y girá el volante con suavidad para evitar deslices.
Usá marchas más cortas: Esto ayuda a mantener la tracción, especialmente al subir o bajar pendientes.
Sepa cómo manejar resbalones y deslizamientos
Incluso los conductores más cuidadosos pueden sufrir deslices en el hielo. Saber cómo reaccionar puede prevenir accidentes.
Si las ruedas traseras patinan: Girá el volante en la dirección deseada para las ruedas delanteras. Evitá frenar bruscamente.
Si las ruedas delanteras patinan: Levantá el pie del acelerador y gire el volante suavemente hasta recuperar el control.
Practicá un frenado suave: Si tu vehículo tiene frenos antibloqueo (ABS), aplicá una presión firme y constante. Sin ABS, bombeá los frenos suavemente.

Utilice equipos de seguridad y suministros de emergencia
Estar preparado para emergencias puede salvarte la vida si quedás atrapado o varado.
Llevá un kit de emergencia para el invierno: Incluí artículos como una manta, una linterna, un raspador de hielo, una pala, arena o arena para gatos para tracción y ropa de abrigo extra.
Mantené el tanque de gasolina al menos medio lleno: Esto evita que se congele la línea de combustible y te asegura tener suficiente combustible si te quedas atascado.
Llevá un teléfono cargado y un cargador portátil: Por si necesitás pedir ayuda.
Planifique su ruta y tiempo
Elegir cuándo y dónde conducir puede reducir tu exposición a carreteras congeladas.
Verificá el clima y el estado de la carretera antes de partir: Evite viajar durante tormentas o cuando las carreteras no estén preparadas.
Mantenete en las carreteras principales: Es más probable que estén cubiertas de sal y nieve.
Prevea tiempo de viaje adicional: Las prisas aumentan el riesgo.
Informá a alguien sobre tu ruta y tu hora prevista de llegada: Esto te ayudará en caso de que surja algún problema.

Si querés tener un vehículo preparado para carreteras congeladas, visítanos en Obli's Auto Repair, ¡estaremos encantados de ayudarle!
Comentarios